La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible

¿En qué creen? ¿Puede una persona vivir sin creer? Les hago este par de preguntas porque en esta oportunidad me gustaría reflexionar con ustedes acerca de la fe y su poder. Poder del que no podemos dudar, porque hasta la ciencia se ha encargado de confirmarlo: un estudio realizado en los Estados Unidos, aplicado a dos grupos de mujeres, demostró que aquellas que asistían con frecuencia a servicios religiosos tuvieron un porcentaje de más alto de supervivencia. Su fe las llenaba de vida, de fuerza, de optimismo y esperanza, por eso es tan importante creer.

Cuando les hablo de la fe no me refiero necesariamente a la religión, hablo de la espiritualidad, de la existencia de una energía superior. Son varios los caminos para llegar a la Luz, lo importante es que ese camino nos ayude a crecer como personas, que nos haga mejores seres humanos y encontremos la guía para encontrarnos con nosotros mismos y desarrollar todo nuestro potencial. Por eso, además de creer en un ser superior también es importante creer en nosotros.

La fe es la fuerza de la vida, y gracias a ella nos llenaremos de valor para afrontar las dificultades y acercarnos con éxito hacia nuestro estado ideal. Con fe podemos vencer a dos grandes rivales: la duda y el temor. Dos rivales que siempre nos acechan, sembrándonos interrogantes acerca de si estamos en el camino correcto, de si tomamos las decisiones adecuadas. Aclaro que nunca está demás evaluar las opciones que tenemos enfrente y las posibles decisiones que podemos escoger ante un hecho, lo que no podemos es quedarnos paralizados, llenos de miedo o permitir que otros decidan qué debemos hacer.

Es importante prestar atención a nuestras creencias, porque estas determinan lo que pensamos de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Pasa que muchos crecimos en ambientes llenos de tensión, tal vez nuestros padres, sin querer, nos sembraron ideas limitantes, pero lo más importante es que podemos cambiarlas: si cambias la forma de ver una situación, puedes transformarla y sacar el mejor provecho de ella.

Nuestras creencias pueden frenarnos y también llenarnos de poder. Somos nosotros quienes elegimos. Fuiste creado con la capacidad de logra grandes metas, ese poder está en tu ser, en tu fe, en tu imaginación y en tu mente.

La fe hace milagros, la fe nos impulsa, nos permite afrontar las crisis y seguir adelante en medio de la incertidumbre; por eso los discípulos le pidieron al maestro Jesús: «Señor, auméntanos la fe».

Los invito a creer, a aumentar su fe, en el Ser Supremo, y en ustedes.

Los amo.