Desde la antigüedad nos llega esta terapia que aprovecha el poder sanador de la naturaleza mediante el uso de exquisitos aceites aromáticos

Aromas que curan

Esta técnica milenaria nos permite aprovechar el poder sanador de la naturaleza a través de aceites de gratos olores. La aromaterapia es la aplicación terapéutica de aceites esenciales extraídos de plantas para la curación holística. La palabra aromaterapia proviene de las palabras griegas «aroma» que significa fragancia agradable y «therapeia» que significa curación.

El uso de aceites esenciales data de por lo menos hace unos seis mil años, por lo que podemos afirmar que es tan antiguo como la civilización misma. La medicina tradicional india, conocida como Ayurvédica, es la práctica de medicina más antigua del mundo y está basada en el uso de plantas. De las 700 que usan destacan sándalo, jengibre, mirra y canela entre otros. Pero son los egipcios a quienes consideramos como los pioneros.

Ellos además de emplear óleos aromáticos para sus inciensos, medicinas, masajes, cosméticos y para el cuidado de la piel, los usaban para la preservación de los muertos y vemos con asombro cómo sus momias todavía nos acompañan desde varios museos. Los jardines de los faraones se usaban para cultivar hierbas medicinales, pero eran los sacerdotes y médicos los encargados de extraer sus propiedades.

Toda esa sabiduría milenaria llegó hasta nuestros días gracias al químico francés René-Maurice Gattefossé, considerado el padre de la aromaterapia moderna. Tras observar el poder curativo de la lavanda en una quemadura que sufrió en una mano, se dedicó a investigar los poderes curativos de los aceites esenciales, a tal punto que en 1937 publicó el primer libro sobre el tema: «La aromaterapia de Gattefossé».

¿Cómo funciona?

Los aceites esenciales tienen varias propiedades. Algunos nos ayudan a sentirnos mejor anímicamente, a conciliar el sueño, a regular nuestras energías e incluso como complemento para mejorar nuestra salud física. Al momento de usarlos, podemos hacerlo mediante vía tópica; el aceite es aplicado en la piel. Es la vía preferida porque permite una gran absorción. Al hacerlo, se recomienda masajear el área donde se aplicará para aumentar la circulación y la absorción.

Por vía oral se usan para tratar problemas digestivos, infecciones internas y para aplicar curas depurativas. Esta vía de administración está contraindicada en embarazo, mujeres lactantes y niños menores de 6 años. La vía inhalatoria se hace a través de difusores, aparatos diseñados para difuminar aromas. Se emplean para aliviar problemas respiratorios y de relajación. La inhalación de aceites esenciales estimula el sistema olfativo hasta llegar al cerebro afectando el sistema límbico, relacionado con las emociones, el ritmo cardíaco, la presión arterial, la respiración, la memoria, el estrés y el equilibrio hormonal.

Usos más frecuentes

Relajantes: lavanda, jazmín, incienso, manzanilla, nerolí, naranja, mandarina, ylang-ylang y mirra.

Revitalizantes: limón, canela, enebro, geranio, romero, semilla de pomelo y vainilla.

Estimulantes: menta y eucalipto.

 

A partir de ahora con todo este maravilloso conocimiento que has aprendido acerca de la aromaterapia, siente el poder de la Madre Tierra a través del mágico aroma de los aceites esenciales.

Y recuerda siempre que mi esencia saluda a la esencia que hay en ti !